Más allá de Ana Rosa Quintana, Susanna Griso o Joaquín Prat, si hay un nombre propio que domina actualmente las mañanas españolas, ese es Alfonso Arús. A sus 63 años, el catalán ha sabido hacer de su peculiar humor, su mejor virtud, atrapando a la audiencia durante más de tres décadas en diferentes formatos televisivos como ‘Al ataque’ o su actual éxito, titulado ‘Aruser@s’, con el que, como adelantamos líneas atrás, ha conseguido consagrarse líder de audiencia en la franja matutina.
Pero Arús no solo triunfa a nivel profesional, donde ha conseguido reunir en un mismo plato a su seno familiar, con tres de sus cuatro hijos (el más pequeño aún es estudiante de periodismo) en antena y a su mujer, Angie Cárdenas, como compañera de orquesta. También el natural de Barcelona puede presumir de una vida privada sin dificultades, con un imponente patrimonio de empresas y propiedades gracias al cual el comunicador puede gozar de cualquier lujo.
Idealista
El mejor ejemplo del tren de vida de Alfonso Arús es su casa de lujo en Sant Pere de Ribes (San Pedro de Ribas). Una propiedad de más de 2.830 metros cuadrados que evidenciaba el éxito profesional del comunicador y que pudimos conocer con mayor detalle el pasado 2018, cuando el matrimonio puso la residencia a la venta por 2.999.000 euros. Un alto coste que venía íntimamente ligado a la inversión inicial que supuso todo el mobiliario y diseño de la residencia.
En la misma no faltaba el más mínimo detalle. Lo mismo nos podíamos topar con un impresionante salón con mesa de billar incluida; que descubríamos una biblioteca clásica, pero muy selecta; que, incluso, no introducíamos inesperadamente en un gimnasio completamente equipado, donde los más jóvenes de la familia Arús-Cárdenas seguro entrenarían cómodamente.
Aunque, si hay un espacio que a todo el clan de Alfonso Arús conquista, ese es, sin margen a la duda, la cocina rústica de la que gozaba esta residencia de aspecto mediterráneo.
Así es la cocina de Alfonso Arús que fascina a los amantes de los espacios ‘retro’
Como es habitual en las mañanas de Arús y el resto de ‘Aruser@s’, diferentes tiktokers de cocina y noticias relacionadas con el mundo de la gastronomía rodean la mesa de actualidad, ofreciendo multitud de titulares que asocian al matrimonio con ese universo culinario y que lleva a los más curiosos a preguntarse, “¿cómo será verdaderamente la cocina de Alfonso Arús y Angie Cárdenas?”
Pues bien, como así pudimos evidenciar en las fotografías lanzadas tras su puesta en venta, la cocina de la residencia de San Pedro de Ribas dispone de todo lo necesario para recrear cualquiera de los entrañables videos del programa matutino. Tanto en lo que refiere a los fuegos de cocina, como a encimera, utensilios o salida de humos, se trata de una cocina plenamente equipada, pero con un aspecto de lo más peculiar.
Idealista
Siguiendo, como veíamos en otras estancias de la vivienda, un aspecto tradicional y ciertamente mediterráneo, propio de casas antiguas y rústicas, lo primero que llama la atención de la cocina de Arús es su revestimiento de madera. Tanto en lo que refiere al techo del espacio como a diferentes muebles del mismo, entre los que sobresale una amplía mesa para trabajar diferentes recetas, se puede destacar este deseo por “lo clásico” abogando por maderas oscuras que contrastan a la perfección con el suelo y las paredes de baldosas.
De igual forma evidenciamos este aspecto ‘rural’ en el protagonismo del ventanal, que conecta con el jardín de la casa; así como en las zonas de almacenaje, distribuidas en pequeños espacios en la zona inferior de una encimera (que construye una forma de U muy práctica). Estas, diseñadas en ladrillo y con puertas de madera, sustentan el estilo tradicional que culmina la zona de los fogones, amplios y con aspecto envejecido, que buscan simular solera.
Además, si tu interés reside en el utilitario de cocina, esta residencia también goza de todas las comodidades. Distribuyendo a lo largo de la encimera y una acertada estantería de techo, todo tipo de menaje, especias y demás utensilios con los que practicas cualquier receta.
Eso sí, creemos que en lo que refiere a la repostería, esta cocina queda vetada por Angie, quién afirmó a modo de anécdota que, durante la pandemia, “hacía bizcochos y como subían y luego bajaban, un día ya le puse tres sobres de levadura”, señalaba la colaboradora, para añadir seguidamente que “estaba picante, era horroroso”.