Disciplinas como el yoga se han popularizado en los últimos años para cuidar tanto nuestra salud física como mental. Pero no podemos pasar por alto el cuidado de la piel de la cara, una zona clave que también necesita atención y, aunque te sorprenda, ejercicio. Más allá de los cosméticos que aplicamos a diario o de los tratamientos profesionales a los que podemos recurrir, el yoga facial se ha convertido en una técnica idónea para mejorar el aspecto de nuestra piel de una manera sencilla. 

Según la experta en yoga facial, Mabel Carrillo (@naturalbellezamabel en Instagram), confirma que la práctica de esta disciplina mejora tanto la flacidez como el contorno facial. De forma que siendo constantes y realizando los ejercicios recomendados por especialistas en el tema se puede obtener una solución efectiva para todas las edades de una manera natural.

Los ejercicios de yoga facial se encargan de estimular la producción sanguínea nutriendo la piel desde dentro. De esta manera se promueve una apariencia más tersa y luminosa. Y no solo eso, sino que pueden llegar a reducir la apariencia de manchas y puntos negros. ¿A qué se debe esto? "A la mejora de la eliminación de las toxinas y de la oxigenación de la piel", explica Mabel. 

Qué motivos provocan la fladicez facial

Para poder abordar la flacidez facial de forma correcta, debemos centrarnos primero en los motivos principales que la provocan. En general, existen tres puntos que provocan esos signos del envejecimiento que en muchas ocasiones se quieren evitar. Atendiendo a lo que explica Mabel Carrillo en sus redes sociales, las tres razones serían: 

  • El músculo tenso y acortado que deja caer la piel. 
  • La falta de tono de ese músculo.
  • La hinchazón que pesa y hace que cuelgue la piel. 

beneficios de practicar el yoga facial

Realizar ejercicios de yoga facial solo aporta puntos positivos para nuestro aspecto y la salud de la piel del rostro. Primero de todo debes saber que se puede conseguir una piel radiante a cualquier edad y, en general, esta disciplina se encarga de fortalecer los músculos y devolver el tono perdido. De esta manera se consigue una mayor definición. 

Tal como destaca Mabel Carrillo, algo muy importante que no podemos pasar por alto es que "el yoga facial estimula la producción de colágeno, que es una proteína clave para mantener la firmeza de la piel". Teniendo en cuenta que a partir de los 40 se produce una drástica pérdida de un 1% de colágeno por año, tomar medidas para paliarlo es el primer paso.