Tener un vientre plano es un objetivo que muchas hemos compartido a lo largo de los años. Si es algo que te preocupa, tengo algo que contarte que te puede ayudar a mejorar bastante la figura y de forma muy sencilla. Y sí, tiene que ver con la cúrcuma, pero no como lo estás imaginando.
Desde hace mucho escuchamos hablar de esta especia como la clave definitiva para bajar y controlar el peso. Pero, ¿realmente es tan eficaz como prometen? ¿Realmente es clave para llevar una alimentación antiinflamatoria?
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He probado a incluirla en mi dieta diaria, y tengo mi propia opinión al respecto. Aunque aquí, como siempre, la que manda es la ciencia. Por eso en este artículo voy a contarte lo que haría si quisiera deshinchar el abdomen sin pasar hambre. Y la cúrcuma cumple un papel clave para conseguirlo.
La inflamación no te deja lucir figura
La inflamación crónica es uno de los problemas que más alerta a los expertos en nutrición y medicina desde hace ya bastante tiempo. El estilo de vida occidental, y en especial el consumo habitual de ultraprocesados, ha hecho que los índices de lo que la nutricionista Ángela Quintas llama “inflamación silenciosa” se disparen.
Como explica la experta en una entrevista para Cuerpomente, esta inflamación “se produce por un desequilibrio entre los ácidos omega-6 y omega-3”.
La Dra. Casey Means, graduada con honores por la Universidad de Stanford y autora de Energía vital, profundiza en su libro sobre este problema. “En la dieta occidental estándar la proporción de ácido omega-6 y omega-3 es de 20:1, cuando en realidad debería acercarse a 1:1. Esta gran diferencia se debe principalmente al consumo elevado de aceites refinados y el escaso consumo de alimentos ricos en omega-3, como el pescado fresco, las semillas de chía y de lino y las nueces”.
En muchos casos, esto es lo que produce que, por un lado, nos cueste bajar de peso y, por otro, por más kilos que bajemos sigamos viéndonos inflamadas.
¿Cómo puede ayudarnos la cúrcuma?
En este contexto, la cúrcuma cumple dos funciones claves en la alimentación. Para empezar, esta especia de origen indio de la familia del jengibre tiene propiedades antiinflamatorias gracias a su rico aporte de curcumina, por lo que es una buena aliada para luchar contra la inflamación crónica. Pero, ojo, porque como explica la nutricionista Sandra Moñino, la cúrcuma no es milagrosa. “Siempre le digo a la gente, por ejemplo, que el pescado contiene mucho omega-3 y es antiinflamatorio”, explica la experta, “pero por hincharte a boquerones con cúrcuma no te vas a desinflamar, porque lo que cuenta es el conjunto de toda la alimentación”.
Aun así, incluirla en nuestra dieta tiene muchas bondades. Más allá de este efecto antiinflamatorio que la hace tan especial, la cúrcuma es una de las especias más ricas en antioxidantes que podemos encontrar en el cajón de la cocina.
De hecho, la Dra. Casey Means la destaca en su lista de las mejores fuentes de antioxidantes, que como bien explica, son esenciales “para la energía vital, porque reduce el estrés oxidativo” y este “puede alterar los procesos metabólicos”, dificultando la pérdida de peso y dando pie a muchos de los problemas que he mencionado antes.
Es hora de que la cúrcuma sea tu aliada en la cocina
Si no la has probado nunca, la cúrcuma es una especia ligeramente amarga y con un leve toque picante que combina bien con bastantes elaboraciones culinarias. Particularmente, me encanta añadirla en infusiones o zumos. Le da un punto de sabor muy especial. “Si la cúrcuma no se acompaña de pimienta, no vamos a poder obtener los beneficios de la curcumina. Sola nos sirve de nada y también hace falta mucha cantidad de cúrcuma para que sea antiinflamatoria”, explica Moñino.
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Por eso, precisamente, he recopilado tres recetas antiinflamatorias de la nutricionista que preparo desde hace tiempo en casa y a las que la cúrcuma les va de perlas y que puedes incluir desde ya en tu dieta para conseguir deshinchar esa barriga que tanto te molesta. Y de paso, cuidarás de tu cuerpo y de tu salud, eligiendo alimentos que son esenciales para que tu organismo funcione a pleno rendimiento.
Desayuno antiinflamatorio: barquitos de endivias
Para el desayuno antiinflamatorio, vas a necesitar los siguientes ingredientes. Confía, porque está de muerte:
- Endivias
- Salmón marinado
- Queso fresco de cabra
- Aguacate
- Tomate
- Cúrcuma
- Pimienta
- Sal
Paso a paso
- Trocea el tomate, el salmón y el queso fresco, y añade la sal, la pimienta y la cúrcuma al gusto.
- Machaca el aguacate y mézclalo con el resto de los ingredientes.
- Corta las hojas de la endivia para que formen barquitos.
- Emplata sirviendo en cada hoja un poco de la mezcla.
- Para darle un toque especial, puedes añadir piña, melón o fresas por encima.
Comida antiinflamatoria: hélices de calabacín
Para la comida, te recomiendo la receta que más me ha gustado de la experta. La cúrcuma le queda de escándalo. No te arrepentirás de probarla.
- 1/2 calabaza
- 2 tomates
- 1 calabacín
- 1 huevo
- Queso feta (al gusto)
- 1 cda de aceite de oliva
- Cúrcuma
- Jengibre
- Pimienta
- Sal marina
- Tomillo
- Agua
Paso a paso
- Trocea la calabaza y parte los tomates por la mitad.
- Añade a las verduras una cucharada de aceite de oliva virgen extra y todas las especias (incluida la cúrcuma).
- Llévalo a la freidora de aire y hornea durante unos 15 minutos a 180º. Si vas a hacerlo en el horno, cocina 30 minutos a la misma temperatura, con calor por arriba y por abajo.
- Una vez cocinadas, bate las verduras y añade el queso feta. Vuelve a batir, añadiendo agua, hasta conseguir una textura de crema.
- Trocea el calabacín con un pelador y corta las láminas obtenidas para formar tallarines con ellas.
- Lleva los tallarines de calabacín a una sartén y cocina durante dos minutos.
- Emplata los tallarines de calabacín con la crema por encima y añade un huevo a la plancha para acabar.
Cena antiinflamatoria: pastel de verduras
Y para acabar, una cena exquisita que puedes preparar en un santiamén y que te va a encantar. Está llena de sabor, es muy antiinflamatoria y el toque de la cúrcuma le queda ideal.
- 1 brócoli
- 1 coliflor
- 1 zanahoria rayada
- 2 huevos
- Queso de cabra rayado
- 4 tomates cherrys
- Cúrcuma
- Pimienta
- Sal
Paso a paso
- Hierve el brócoli y la coliflor hasta que queden tiernos (sin el tallo).
- Añade las verduras en una bandeja de horno, junto con la zanahoria rayada.
- Con ayuda de un tenedor, desmenuza las verduras y añade dos huevos a la mezcla.
- Sazona con las especias escogidas, y remueve hasta conseguir una masa homogénea.
- Añade queso de cabra rayado y los tomates cherry cortados por mitades encima de la mezcla.
- Hornea durante 20 minutos a 180º.