Victoria Federica y Don Juan Carlos siempre han tenido una conexión muy especial. La hija de la infanta Elena y Jaime de Marcichalar es la niña de sus ojos, aunque ahora esté hecha toda una mujer. La admiración es mutua. Son innumerables las ocasiones en las que la influencer ha mostrado su afecto hacia su abuelo, mucho más cuando ha estado en el centro de la polémica en los últimos años. "Mi abuelo es una persona maravillosa y fundamental en mi vida. De él he podido aprender, sobre todo, su entrega a los demás, su alegría y lo cariñoso que es. Además, estoy especialmente orgullosa de lo que ha representado en la historia de España. Es un ejemplo para mí", llegó a declarar en una entrevista en la revista ‘Harper's Bazaar’. Unas palabras con las que refleja el amor que siente hacia él.
O cuando le dedicó en sus redes sociales una tierna felicitación por su 87 cumpleaños. La joven abrió su álbum más personal al publicar una fotografía de cuando era pequeña junto al emérito, que aparece agarrándola cariñosamente. No es de extrañar esta admiración conjunta teniendo en cuenta que comparten muchos intereses comunes. Les une su afición por la tauromaquia y la vela. Fue su abuelo también quien precisamente aconsejó a su nieta en su salto a la pequeña pantalla cuando concedió su primera entrevista en ‘El Hormiguero’.
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Don Juan Carlos y Victoria Federica
Similitudes en labios, nariz y cejas
Pero esta conexión va mucho más allá porque Vic -tal y como la llaman cariñosamente sus amigos- guarda un asombroso parecido con Don Juan Carlos. Es un calco a su abuelo, tal y como queda demostrado con esta imagen de juventud del emérito. Si se compara con otra de su nieta de hace algunos años, las similitudes son más que sorprendentes.
La forma de los labios de Victoria Federica es clavada a la de su abuelo, incluso su rictus y la expresión que queda reflejada en su rostro cuando sonríe. La geometría de su nariz también guarda muchas similitudes con la de Don Juan Carlos, al igual que sus cejas que tienen la característica de ser muy pobladas. Como se puede apreciar en lo único que no se parecen es en los ojos. Los de la hija de la infanta Elena son mucho más grandes que los del Borbón.
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Don Juan Carlos y Victoria Federica
Otros parecidos de la familia
Un parecido que supera con creces al de su hermano, Froilán, con su abuelo que quizá haya sacado más rasgos similares a la infanta Elena. No es el único miembro de la familia real que tiene similitudes tan destacadas con un familiar. La princesa Leonor se asemeja mucho a su tatarabuela, Victoria Luisa de Prusia, la única hija de los siete vástagos que tuvo el último emperador alemán, el káiser Guillermo II, y su primera esposa, Augusta Victoria.
No hay nada más que ver la imagen de Victoria Luisa de Prusia. Ya se sabe que la genética es tan misteriosa como aleatoria. Caprichosa, por así decirlo. Aunque la princesa Leonor sí tiene algunas facciones de los genes borbónicos y por parte de la reina Letizia, la rama de la abuela paterna también ha dejado su impronta en la heredera al trono.