La idea de vivir a cuerpo de reina tiene muchos matices. Casi tantos como los pueda tener el pelo. Y es que quizás los más desconectados de la colorimetría capilar no tengan el concepto por la mano, pero es así, matices, como se denomina a los pigmentos que se utilizan para aportar un subtono al tinte elegido para la base. Bien lo saben peluqueros y peluqueras, sean de aquí o de allá. Hasta en el Reino Unido lo saben. Para muestra el inconfundible color que luce de una de las mujeres más célebres en tierras británicas: la reina Camilla.
Es evidente que, como cualquier otra figura de la realeza y con independencia de que este año cumple 78 años, la esposa de Carlos III cuida su imagen hasta el último de los detalles. Siempre con todo medido, desde las prendas que viste hasta el modo en el que se peina. De ahí la necesidad de tener un equipo de estilistas alrededor que vele porque la consorte luzca perfecta en los momentos más cruciales. Y nadie mejor para el pelo que Jo Hansford, la mujer a la que le confía su cabello.
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La peluquera más fiel a Camilla en los días grandes
Porque Camilla lo tiene claro, y además desde hace mucho tiempo. Son ya treinta y cinco años los que lleva Hansford trabajando para ella. Sí, desde antes incluso de que pasase por el altar con el hijo de Isabel II e incluso en tiempos en los que Lady Di ocupaba el lugar que ahora es suyo. Un lapso de tiempo lo suficientemente extenso para que, además del de la monarca, la estilista considerada "mejor colorista del planeta" por 'Vogue' ha tenido ocasión de trabajar con el pelo de muchas otras 'celebrities'.
Véanse actores y actrices como el galés Richard Burton, la británica Elizabeth Hurley o la estadounidense Angelina Jolie. También la cantante Adele o Melanie Griffith en la época que empezó a salir con Antonio Banderas. Ahí es nada. Cabe destacar que en determinados actos oficiales, también da cabida Camilla a otros estilistas como Geraldine Mancini y Hugh Green, a los que confío su peinado para la coronación de su marido en 2023. Sea como fuere, y de nuevo remitiendo hasta el día en el que Camilla entonó el 'sí, quiero' con el actual soberano inglés, la forma de su cabellera corrió a cargo de Jo.
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Sí, aquel voluminoso estilo, con su característico flequillo ladeado y las puntas peinadas hacia fuera para dar más movimiento -y que decoró con un gran tocado dorado-, fue obra suya. Un peinado para la historia más allá de la emoción en el corazón de Camilla, que estaba viviendo el 'día más feliz de su vida' tras mucho tiempo tratando de formalizar su amor por el príncipe de Gales. No es de extrañar que acudiese a Jo, cuyo salón de Mayfair sigue frecuentando con mucha asiduidad. Sobre todo en o que respecta a retocarse el color. Ese matiz antes mencionado.
Una experta en hacerle el color, que no es tarea fácil
A fin de cuentas, y por sencillo que pueda resultar, dar con un tono tan concreto como el que luce la predecesora de Kate Middleton tiene mucha ciencia. Sobre todo partiendo de la base de que, tal y como la propia Jo Hansford ha llegado en afirmar en tabloides británicos como el 'Daily Mail', no está dispuesta Camilla a lucir su pelo cano al natural. No se pasará al gris, tan en tendencia, y es normal, atendiendo a que la estilista en la que siempre ha confiado considera que lucirlo así hace que la gente "hable contigo de otra forma, como si fueras una persona mayor".
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Un parecer que explica por qué la Reina prefiere, entonces, mezclar sus canas naturales con un tono que se atisba rubio antes que blanco. 'Melting', se llama, y es una forma perfecta para que el pelo gris que crece al natural se integre a la perfección, sin necesidad de acudir siempre al platino y pudiendo incluso apostar por tonos miel.
Sin llamar la atención en exceso, y para Camilla eso solo lo podía conseguir Jo. La mujer por la que sigue apostando, y cuya confianza quedó todavía más constatada cuando el pasado diciembre de 2024, la consorte la nombró con la Orden Real por sus servicios, excelencia y su labor artesanal. Condecoración que se suma a la membresía de la Orden del imperio Británico, que se le otorgó en el 2010 como reconocimiento a su servicio en la industria de la peluquería.